Madre como ninguna
Por Rosario Vital
El Observador
Sonia Murillo es madre soltera que mantiene a su familia y también a su hijo Alejandro de dos años de edad. A pesar que la vida le ha resultado algo complicada ella no ha desmayado por alcanzar sus sueños. Murillo llegó a la edad de 12 a los Estados Unidos. Recuerda que en aquel entonces la familia pasaba muchas necesidades por eso decidió trabajar vendiendo ropa en "La Pulga".
Parte de su adolescencia la pasó ayudando a su madre quien fue víctima de violencia doméstica, situación que enfrentó con mucho coraje y valentía . Sus padres se divorciaron cuando ella cumplía los 13 años, desde entonces comprendió que su misión era ayudar a su madre, y hermanos y que su vida iba a ser diferente a la de otras amigas de su edad.
Llena de responsabilidades entre los estudios y el trabajo de turno, Sonia enfrentaba las duras crisis económicas. "Aún recuerdo la alegría en el rostro de mi madre cuando le comprábamos algunas cosas en la casa, porque lo necesitaba",
Murillo tuvo múltiples trabajos desde ensamblar hornos convencionales, hasta recepcionista en una oficina de Bienes Raíces. La joven madre siempre ha sido diferente, nunca se limitó a hacer lo que le pedía sino daba más, se exigía más y por eso fue reconocida y promovida rápidamente en sus empleos.
Pasaban los años y ella sabía que tenía que estudiar algo para recibir salarios dignos. Fue así que decidió pisar por primera vez el Colegio Comunitario de Evergreen. Pero sorpresa, sopresa, se dio cuenta que no podía pagar ni los libros.
En el 2005 llegó decidida a pedir ayuda en el Colegio y lo consiguió. Sus altas calificaciones y estar considerada como una de las mejores estudiantes le permitieron obtener becas y continuar con este gran sueño.
Paralelo a sus estudios tuvo una relación amorosa muy conflictiva. "Mi pareja tomaba mucho y hasta cierto punto comencé a revivir el pasado que tuvo mi madre, cuando decidí tomarme un tiempo para mi, salí embarazada y tuve a mi hijo en el 2006. Mi pareja me dejó y mi hijo tuvo muchos complicaciones desde su nacimiento. Tuvo malformaciones en sus riñones asi que tuve que enfrentar esta situación por cuenta propia", dijo Sonia.
Entre las visitas al hospital, los estudios Sonia sobrevivió a esta situación y gracias a su esfuerzo nunca abandonó sus estudios y enfrentó los momentos más difíciles a lado de su bebé.
Como quien dice la procesión va por dentro, asistía a sus clases, a su trabajo, se separaba de su hijo por algunas horas y luego volvía para atenderlo. Sonia alcanzó las más altas calificaciones en el Colegio Evergreen, gracias a este logro obtuvo 10 becas, 2 más por confirmar y recientemente ha calificado para una vivienda propia.
"He salido adelante porque mi hijo me inspira, me motiva y cuando una mujer se convierte en madre o tiene a hijos aún no sean biológicos hace cosas increíbles".
Sonia que tenía pena cuando hablaba el inglés ahora está punto de concluir el Colegio y espera estudiar para Abogada de Inmigración. Murillo destaca por sus excelentes composiciones en inglés, Actualmente está trabajando como Asistente en la Oficina de Relaciones Comunitarias y Mercadeo del Colegio Evergreen Valley.
"Quiero ayudar a aquellas personas que llegan a este país, aquí se puede, si yo lo hice ¿por qué no otros?
Este artículo está dedicado a todas las madres que enfrentan situaciones terribles y no hay obstáculo que no se pueda vencer. Sonia, El Observador te felicita por tu esfuerzo y por compartir tu historia con los demás. ¡Feliz Día de las Madres! ∆
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